domingo, 23 de octubre de 2016

UOE. 50º ANIVERSARIO. POR TIERRA Y POR MAR X.





LA UNIDAD DE OPERACIONES ESPECIALES (UOE)
DE LA INFANTERÍA DE MARINA. 1966-2016
Presentar la historia de la UOE necesitaría un trabajo de mas profundidad que una entrada en un blog, pero la celebración del 50º Aniversario de su creación, cuando todavía resuenan los ecos de los actos del Aniversario, demanda dedicarle estas líneas para recordar a esta emblemática y singular Unidad del Cuerpo de Infantería de Marina y, en especial, a todos cuantos sirvieron en ella. En vista de que escribir historia es elegir, esta entrada es solamente una síntesis histórica que pueda atraer la atención de aquellos que conocen bien este asunto; también de los antiguos "Boinas Verdes" que puedan tener  una visión parcial de los recuerdos de su estancia en la Unidad y de los que pudieran acercarse a este asunto con curiosidad. 
En consecuencia, estas líneas se concentran en identificar las fases que caracterizaron la evolución de la Unidad; en como obtuvo sus capacidades más significativas y que obstáculos encontró en su evolución, con el convencimiento de que sin análisis crítico no se puede explicar el pasado. 
En esta entrada se trata la historia de la UOE sin destacar en particular a ninguna persona que haya servido en ella, a pesar de que  muchos hicieron una contribución sustantiva, pero todos y cada uno colaboraron a darle el prestigio de que gozó. Pero es de justicia citar a su primer Capitán, Don Julio Yáñez Golf, quien supo inculcarle un espíritu que perduró durante casi medio siglo, y sin cuyo empuje y determinación la UOE no hubiera llegado a consolidarse. 

1. LA FASE FORMATIVA
La historia de la UOE se puede dividir en tres etapas: una primera, o Fase Formativa, que va de 1957 a 1970; una segunda, o Fase de Consolidación, de 1970 a 1996;  y una tercera o final, o Fase de Plenitud, que va de 1996 a 2009.
La Fase Formativa se caracteriza por los esfuerzos de avanzar en la obtención de una capacidad orgánica de Operaciones Especiales, pero para entenderla bien, conviene recordar primero en qué ambiente fructificó la idea de constituir una Unidad de Operaciones Especiales.
Es sabido que en 1931 la República disolvió el Cuerpo de IM, siendo restablecido durante la guerra por ambos bandos combatientes. Al concluir la guerra, una Ley de 1940 reconoce en su preámbulo que "...(la Iª de Mª) no evolucionó al ritmo de las necesidades de la Armada, encontrándose en el momento actual con una gloriosa historia, pero sin misión definida".  En vista de lo cual, en un alarde de imaginación del legislador que deja sin aliento, el Artículo 1º le asigna la misión de, "dar con su irreprochable presencia la tónica militar destacada en buques y dependencias...", añadiendo también la  de guarnición de Arsenales y centros en tierra, el manejo de ametralladoras pesadas y ligeras de la defensa antiaérea, y la defensa pasiva.
Sorprende ver como la Armada de esa época  carga  sobre la Infantería de Marina su propia incapacidad de dotarla de una organización y misión adecuada. Hubo que esperar hasta 1968 para que, interiorizando las lecciones de la Segunda Guerra Mundial -terminada 23 años antes- la Infantería de Marina recibiera una misión digna y propia de una Armada con ambición.
El General Gamundi, que vivió aquella época, afirma en su libro "El retorno del Fénix", que no le gustaba lo aprobado, y pensaba: "...arranquemos así, con esa misión, que ahora es la que necesitamos...después ya corregiremos"... Evidentemente, como refleja el General, el Cuerpo no estaba satisfecho con aquella misión, de manera que a comienzos de los años 50, comienza a madurar un espíritu de transformación que materializara la vocación de fuerza para la proyección del poder naval en tierra, y en ese ambiente surgen por iniciativa de  entusiastas oficiales en  1952, la Compañía de Escaladores en el Tercio del Norte  bajo la inspiración del Capitán D. Alfredo Díaz del Río Darnell, o en 1953 la Unidad de Zapadores Anfibios en el Tercio de Baleares, con el Teniente D. Antonio Gorordo Alvarez, comenzando así las primeras experiencias en el campo de las Operaciones Especiales.


En 1953 el Acuerdo de Cooperación con los EEUU proporcionó la ocasión de dotar a la Armada con una incipiente capacidad anfibia y  a la vez materializar la transformación de la Infantería de Marina con la llegada de material, doctrina y procedimientos para realizar operaciones anfibias. Así, en 1957  se crea el Grupo Especial de Infantería de Marina, en el que se integran la Compañía de Escaladores Anfibios y una Sección de Zapadores Anfibios, lo que marca el momento culminante de la Fase Formativa de la UOE.

Unos años después, en septiembre de 1966, tras propuesta del capitán Yáñez Golf, con su característico empuje y entusiasmo, se organizó y comenzó su adiestramiento una Compañía de Operaciones Especiales  sobre la base de la de Escaladores Anfibios, teniendo por lema "soy capaz".

2. LA FASE DE CONSOLIDACIÓN
Con la reorganización del Cuerpo de IM de 1968 se crea el Tercio de Armada, en cuya Agrupación de Desembarco (AD) se encuadra en 1970 la Compañía de Operaciones Especiales, ya con la denominación de Unidad de Operaciones Especiales (UOE), que ahora entraba en su Fase de Consolidación, en la que avanza en la obtención de todas las capacidades necesarias y en la elaboración de Tácticas, Técnicas y Procedimientos. La unidad se dota con una Plana Mayor; una Sección de Reconocimiento y Asalto; una de Escaladores Anfibios; y otra de Zapadores Anfibios, además de una Sección de Capacitación; en esta Fase comienzan a denominarse Estoles a sus Secciones.
El encuadramiento en la AD no facilitaba la evolución de la UOE, que tenía especiales necesidades que demandaban experimentación e innovación, pues en el TEAR tenía dos niveles orgánicos superiores, lo que hacía que tanto la Plana Mayor de la AD como el Estado Mayor tuvieran la posibilidad de impulsar o poner obstáculos a las propuestas de la UOE, cosa que sucedía a menudo, aunque también hubo honrosas excepciones, sobre todo a partir de que oficiales procedentes de la UOE ocuparon estos puestos.
A falta de una doctrina específica de OE, el Sistema 112 asignaba a la UOE la responsabilidad de mantener equipos de especialistas permanentemente adiestrados y preparados para una serie de cometidos genéricos, como: incursiones, reconocimientos, destrucciones, sabotajes, enlaces con guerrilleros y captura de prisioneros, que requerirían precisarse en el futuro. Esto supuso un esfuerzo normativo para elaborar las tácticas que definieran y desarrollaran las capacidades y lograr así la consolidación orgánica y operativa de la Unidad.
La clave de bóveda de la estructura normativa era la doctrina aliada para operaciones anfibias ATP 8 y sus publicaciones derivadas, bajo cuya inspiración y algunas del USMC se comenzó la redacción de la RIM "Reconocimiento" que cubría aspectos como los reconocimientos inmediato, a distancia y en profundidad, que la UOE realizaba hasta que se crearon las secciones de reconocimiento de los Batallones de Desembarco.
Las técnicas y procedimientos operativos fueron a la vez el objeto de otro esfuerzo para redactar y sancionar el empleo de las plataformas de inserción navales y aéreas. Además se contribuyó a la presentación de requisitos operativos para modificaciones de patrulleros y submarinos. De esta forma surgieron las publicaciones para las Operaciones con buques de superficie, con submarinos, helicópteros y aviones. Estos procedimientos permitirían operar con seguridad, aceptando serenamente riesgos razonables, pues establecían con detalle las técnicas a emplear, los mínimos meteorológicos y de estado de la mar, en el convencimiento de que cuando se violaran los procedimientos las cosas sucederían, y casi nunca buenas.

En 1982, después del ingreso de España en la OTAN, comenzaron a llegar nuevas publicaciones que fijarían la doctrina y procedimientos, aunque se separaban poco de las ya establecidas.
Desde 1983 hasta 1988, en el marco de una amplia y poco razonable reforma de la organización del Cuerpo, se cambió el nombre a la UOE para llamarla Comando Anfibio Especial (COMANFES) manteniendo aproximadamente la misma organización, pero su mando pasó a ser de Tte. Coronel, con un Comandante 2º Jefe, y ya dependiendo directamente del General del TEAR. (Nota 1.)
2.1. El Reclutamiento e Instrucción. 
Desde su establecimiento, la Unidad se nutrió de cuadros de mando y tropa del Cuerpo, voluntarios para servir en ella, que aceptaban los riesgos y peligros asociados a sus especiales cometidos.
La preparación específica en las necesarias técnicas y tácticas se fue desarrollando con el tiempo. Ya en 1958 había realizado el Curso de Mando de Unidades de OE el primer Oficial de IM, interrumpiéndose la asistencia a este curso hasta 1965, para continuar desde entonces anualmente. El primer Cabo 1º lo hizo en el año 1967. Posteriormente, fueron asistiendo al curso los Oficiales, Suboficiales y Cabos 1º procedentes de la UOE, o que irían a integrarse en ella.
El grueso de la Unidad lo constituía el personal de tropa procedente del reclutamiento obligatorio, los Cabos Especialistas y los Voluntarios Normales de compromiso más largo. El reclutamiento de este personal se hacía en el Centro de Instrucción de IM a donde se trasladaba un equipo de Captación, para convencer a los más decididos de las bondades de hacer el servicio militar en una Unidad a la que nunca olvidarían. Siempre hubo numerosos voluntarios, que debían pasar una selección previa antes de incorporarse a la Sección de Capacitación de la Unidad y poder lucir, desde 1967, la boina verde, que se declara reglamentaria en 1972, lo que supuso un impulso a la moral, a pesar de algunas voces en contra, que no creían necesaria ninguna distinción.
La vida en la UOE proporcionaba estímulos que la hacían agradable. En el año 1971 llegó el reconocimiento oficial a la especial preparación del personal de la UOE con la creación de la aptitud de Operaciones Especiales para tropa, lo que llevó consigo el ascenso a Cabo 2º a la finalización del Curso de Capacitación. Esto suponía que el empleo militar mínimo sería de Cabo 2º.

El Curso de Capacitación sentaba los cimientos, e inculcaba el espíritu necesario, para integrarse en la "casta guerrera" que era la Unidad, con su sólida camaradería y profesionalidad, y aunque su dureza y las bajas que en él se producían influía en la reducción del número de voluntarios, nunca faltaron jóvenes decididos a lucir la boina verde.
Con la llegada de la profesionalización de las FAS, se entra en otra fase en la formación de los miembros de la Unidad, pues la responsabilidad pasó a la Escuela de IM, en donde se desarrollaba el Curso de Aptitud de OE para Tropa, al que se integraban instructores de la Unidad.
Esta fase, supuso una reducción de efectivos, pues no se captaban suficientes voluntarios y algunos abandonaban el curso ante su exigente programa.  Esta reducción iba a suponer una mayor tasa de encuadramiento, pero a la vez iba preparando a la Unidad a la realidad de los cometidos de los Equipos Operativos de las unidades de OE modernas, que no requerían tantos efectivos como los que proporcionaban los Estoles para los cometidos habituales.
La Unidad convenció al mando de la necesidad de seguir avanzando en la especial preparación de sus componentes; de esta manera, se incrementaron el número de Oficiales y Suboficiales que asistían al curso de Operaciones Especiales, se continua con el de Esquí y Escalada, el de Buceador de Combate, Elemental, y Buceador Ayudante, Mando de Unidades paracaidistas, Básico de Paracaidismo de Tropa, salto de Apertura Manual, Señalador Guia, HALO/HAHO, Plegadores, FAC...además de las especialidades y aptitudes propias de Oficiales o Suboficiales, como Informática, artillería, comunicaciones, zapadores... a los que asistían los componentes de la Unidad, que pasaban a servir en otras unidades del TEAR llevando a ellas el espíritu de la UOE, y que a su regreso incrementaban el saber colectivo de la Unidad.
Con el paso de los años era evidente la influencia directa que el espíritu, estilo y técnicas de la UOE tenía en el resto de la IM; si las técnicas de instrucción de combate, de preparación física se extendieron rápidamente en las unidades del TEAR y la EAIM por los oficiales, suboficiales y Cabos 1º que habían servido en la UOE, no tardó tampoco mucho en extenderse el legítimo orgullo que imperaba en la UOE de pertenecer a un cuerpo de tropas varias veces centenario y de sentirse por encima de todo, soldado, cualquiera que fuera el empleo militar que se ostentase.

2.2. El armamento, material y equipo. 
El lograr el armamento, material y equipo necesario, requirió un esfuerzo continuo en el tiempo para justificar su necesidad, pero poco a poco se fue logrando. Desde su establecimiento, la Unidad fue equipada con el material en uso en el Cuerpo en aquellos años, así como otro heredado de la Compañía de Escaladores. Las nuevas peticiones para poder llevar a cabo sus cometidos fueron poco a poco atendidas, de esta manera llegaron las primeras embarcaciones IBS con sus bastidores y motores, sustituidas posteriormente por varios modelos de las más modernas Zodiac; nuevas mochilas y material para escalada, armas individuales y colectivas, munición y explosivos. El material de comunicaciones fue también mejorando en calidad con nuevos equipos que permitirían garantizar el enlace en una unidad que se empleaba habitualmente de forma dispersa.

Al final de los años 70 hubo un reorientación en el énfasis que se daba al adiestramiento, pues se ordenó que la Unidad se dotara de una mayor especialización y eficacia en los cometidos de Acción Directa. Esto supuso la llegada de nuevo armamento y equipo. Nuevas pistolas, subfusiles, silenciadores, fusiles de precisión, equipos de visión nocturna, nuevas embarcaciones y motores, uniformes, mochilas...etc.  El equipamiento de la Unidad parecía que empezaba a tener una prioridad más alta, aunque faltaba un apoyo decidido para dotarla del armamento, material y equipo especializado para el cumplimiento de sus cometidos.

2.3. La capacidad de buceo
La incorporación a la UOE de una magnífica unidad, como la Sección de Zapadores Anfibios con su exclusiva capacidad, supuso un significativo refuerzo y una servidumbre. La capacidad se derivaba de la utilización del material de buceo que se incorporaba al cargo de la Unidad procedente del CBA, celoso custodio de este material. La estricta reglamentación del buceo en la Armada obligaba a tener un título emitido por este centro para poder utilizar su material, lo que impedía que quien no lo tuviera, no pudiera adiestrarse en técnicas tan elementales como la natación de superficie.
Pero es que además el CBA se negó siempre a ceder a la UOE, para sus buceadores de combate del Estol de Zapadores Anfibios, los equipos de circuito cerrado, que son los verdaderamente útiles para las misiones de combate, que solo estaban disponibles para el adiestramiento de la UOE cuando ésta se trasladaba a Cartagena. Esta incomprensible oposición lastró el desarrollo de la capacidad subacuática avanzada de la UOE y afectó seriamente a su futuro.
Por supuesto que podría haberse dotado a la UOE con los medios necesarios y su mantenimiento hubiera sido un problema menor para la capacidad del TEAR. Es probable que Tritón, como dios mensajero de las profundidades marinas, pudiera revelar la razón de este permanente e injustificado rechazo del CBA que, en el mejor caso, solo puede atribuirse al arbitrario ejercicio de su autoridad sobre un asunto que consideraba de su exclusiva competencia.
La servidumbre consistía en estar disponible para realizar las comisiones que la Capitanía General de la Zona considerara que requerían la capacidad de buceo. Como contrapartida ofrecía, por ejemplo, la satisfacción de proporcionar ayuda humanitaria a personas en desgracia, o proteger a la navegación en aguas interiores. En el año 1983, con la creación de los Núcleos de Buceo de la Zonas Marítimas, desaparecen las misiones subacuáticas que tenía asignadas la UOE, constituyéndose el Estol de Zapadores Anfibios en el tercer Estol de Operaciones Especiales, manteniendo su capacidad de buceo.

2.4. La capacidad paracaidista 
La historia del paracaidismo también evidencia las dificultades que encontró la UOE en su evolución. Los primeros cursos de OE en la EMM de Jaca incluían el de mando de tropas paracaidistas, lo que llevó a dos Oficiales a participar en 1967 en el primer lanzamiento durante el ejercicio hispano-francés "Atlantide 67". Posteriormente se elevó al EMA una propuesta para reconocer esta aptitud en la UOE, propuesta que fue remitida a la Escuela de Guerra Naval, como órgano complementario del EMA, que recomendó rechazarla, pues no consideraba que fuera necesario emplear el lanzamiento paracaidista para que la Iª de Mª ocupara una cabeza de playa. Con este rechazo se llegó hasta el momento en el que la cuantía del personal titulado obligó a su reconocimiento formal individual, aunque no se reconocía a la UOE como unidad paracaidista, lo que remitía ad calendas grecas la posibilidad de dotar a la unidad con paracaídas.

Mientras tanto, se fue consiguiendo poco a poco el mantenimiento de la aptitud con las reválidas y con la incalculable y leal colaboración de la Escuadrilla de Zapadores Paracaidistas, con la se estableció una estrecha y duradera relación de camaradería. A la vez, se enviaba a la Escuela de Paracaidismo del EA a personal de la UOE para los cursos de especialización de señaladores-guías, apertura manual y plegadores.
Un hito fundamental fue el reconocimiento en 1980 para la tropa la Aptitud de Cazador Paracaidista, lo que supuso poder formar patrullas con oficiales, suboficiales y tropa a las que asignar cometidos tácticos. Esto marcó  un salto de calidad en la evolución de la UOE.
Todavía faltaba dotarla de paracaídas, por lo que para solventarlo, un Comandante de la Unidad acudió a la Brigada Paracaidista, que cedió un pequeño lote de paracaídas de apertura manual y automática, lo que permitiría los lanzamiento desde helicópteros de la Armada, teniendo lugar el primer salto en apertura manual en 1982.
En 1984, ante la evidencia de los hechos consumados, la Armada adquirió paracaídas para la UOE, lo que permitió descargar a la Escuadrilla de Zapadores del apoyo que prestaba, al contar finalmente con el material y el personal necesario para efectuar con seguridad los lanzamientos.

La llegada de trajes secos permitió también efectuar los primeros lanzamientos al mar y demostrar en ejercicios con los aliados el nivel de desarrollo que había logrado la UOE, como por ejemplo: cuando en un ejercicio con el SBS de la Iª de Mª británica se saltó de noche al mar desde un avión de la RAF para incorporarse a un submarino francés desde el que llevar a cabo una acción en la costa española; también demostró esa capacidad durante un ejercicio de la OTAN, con el lanzamiento táctico nocturno en apertura manual  de una patrulla de la UOE, con otra del 2º REP, sobre Cerdeña saliendo desde bases en Córcega.

2.5. El Adiestramiento. 
Para poder llevar a cabo los cometidos asignados la unidad llevaba a cabo un exigente adiestramiento que permitía conjuntar a los Estoles y a la Unidad como un todo. Había una continua participación en los ejercicios del Tercio de Armada así como con otras unidades del Cuerpo, y de las FAS españolas y extranjeras. Los ejercicios iban siendo cada vez mas exigentes en paralelo a las capacidades que iba adquiriendo la unidad. La UOE hacía buena la frase de Danton de: "Audacia, mas audacia, siempre audacia".  El ingreso en la OTAN supuso la consolidación y ampliación de experiencias anteriores con unidades especiales de los países aliados, entre otras: las unidades de reconocimiento del USMC, los SEAL, el SBS y los Comandos de la IM del RU, los Incursori italianos, el GROFUMACO y el 2º REP francés.
Este exigente adiestramiento y los riegos asociados llevó consigo en ocasiones graves lesiones o la perdida de la vida. El ejemplo del sacrificio y el recuerdo de quienes las sufrieron, o habían entregado su vida en acto de servicio, estuvieron siempre presentes en la UOE.

2.6. Las Operaciones.
Desde su establecimiento, la UOE tomó parte en todas las operaciones que demandaran una unidad con una especial preparación; ya en el año 1969 participó en la evacuación de Guinea Ecuatorial y en la retrocesión de Sidi-Ifni a Marruecos. En la década de los 70 en la preparación y apoyo a la evacuación del  antiguo Sáhara Español en el ario 1974, y las operaciones de evacuación en el año 1975. La transición a la democracia también vio a la UOE participando en sucesivas operaciones de seguridad interna en el norte de España. A principios de los 80 una crisis en Guinea Ecuatorial requirió la activación de la Unidad, que en 1981  de nuevo se activó para una operación en las aguas de soberanía del Estrecho y preparar la ocupación de unas lanchas lanzamisiles de un país islámico.

A partir del año 1996 un equipo operativo de la UOE estuvo destacado en la ex-Yugoslavia, formando parte del contingente de IM incorporado a fuerza de la OTAN allí desplegada. Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, equipos operativos de la Unidad participaron regularmente en las Operaciones de Interdicción Marítima a bordo de buques de la Armada en aguas del Océano Indico y el Mediterráneo. En 2002, la UOE también fue activada durante la crisis de la Isla Perejil.
En 2006 un destacamento de la UOE participó en la Misión de Naciones Unidas en el Líbano, formando parte del contingente de Infantería de Marina de apoyo a FINUL, y en esa década pasada, proporcionó a la operación de la UE en BiH la base para la constitución de una LRRP. Haití e Irak también vieron operar allí a sus destacamentos. Se podría concluir que durante su vida activa, la UOE acumuló una significativa experiencia en operaciones y ejercicios que facilitaron su consolidación como una extraordinaria unidad de Operaciones Especiales.

3. LA FASE DE PLENITUD.
En 1996, como consecuencia del Plan E01 IM (A), se establece la estructura de Brigada en el TEAR, que encuadra también a la UOE, que vive hasta el año 2009 su Fase de Plenitud, pues es ya considerada, según los estándares de la OTAN, como de OE, confirmando su importancia y la de los cometidos que desempeñaba, tanto en el nivel estratégico, operacional o táctico, que se resumían en Reconocimiento Especial, Acción Directa y Cometidos Colaterales. Solamente faltaba la certificación de sus capacidades.
Todas las experiencias en operaciones y ejercicios realizados durante años y los esfuerzos doctrinales, que incluían la asimilación e implantación de las últimas publicaciones aliadas de Operaciones Especiales, permitieron la plenitud operativa de la UOE y el convencimiento de que se había logrado el objetivo de tener una magnífica unidad de Operaciones Especiales, sin rival en las FAS españolas; solo faltaba un decidido apoyo para que la Armada completara su dotación de los medios de infiltración necesarios para su empleo y equipara a la unidad con medios modernos adecuados a sus cometidos, cosa que a menudo se escatimaba.
En la biblioteca de la veja UOE dormían dos publicaciones obtenidas en alguna colaboración con los SEAL, denominadas NWP15 "Naval Special Warfare" y su derivada "SEAL Teams in Naval Special Warfare", cuyo análisis evidenciaba muy pocas diferencias con la doctrina alidada de OE, solo que las particularizaba para el ámbito de la US Navy.
Convine recordar que los SEAL Team, surgen en la Marina de los EEUU, derivados de las unidades UDT, para hacer frente a la necesidad de disponer de fuerzas especiales orgánicas, sin tener que recurrir al U.S. Marine Corps, que orgánicamente no es de la U.S. Navy, al contrario que en España, cuya Infantería de Marina es el cuerpo de tropas orgánico de la Armada.  
Pues bien, en el año 2000 este concepto de  GNE se empezó a trasladar a la Armada para definir su contribución a la exigencia de fuerzas especiales conjuntas, y sancionaba para la UOE del primer decenio de este siglo, las misiones y cometidos que ya venía realizando, y bastante bien, por cierto. Solo le faltaba la capacidad avanzada subacuática que seguía siendo negada por el CBA con contumacia, y con la que solo contaba la UEBC. Podría haber sido muy fácil que la UOE hubiera logrado esa capacidad antes del 2000 si se hubiera contado con el apoyo decidido a sus propuestas, pero no fue así.
La principal novedad del concepto de la GNE para la Armada era doctrinal, pues suponía su reconocimiento como una área más de guerra en las operaciones navales, al nivel de la AAW, ASW...; aunque en síntesis no fuera más que las tradicionales OE, cuya doctrina estaba más que asentada, pero particularizadas para el ámbito marítimo. Además permitiría hacerla valer en las operaciones conjuntas como doctrina propia, a las que la Armada contribuía, aportando Tácticas, Técnicas, Procedimientos, plataformas de inserción navales y aéreas, y un Sistema de Mando y Control en tierra o embarcado.
Podemos afirmar que la Armada sabía que tenía necesidad de una capacidad de Operaciones Especiales, pero al parecer, tenía otras prioridades, por lo que hubo que esperar a septiembre de 2001 para que en su viaje a Damasco, se cayera del caballo y al ponerse en pie descubriera el mundo que se abría, y se diera cuenta de que contaba con una unidad lista para  ser empleada en el nuevo escenario, con alto nivel de adiestramiento y un fuerte espíritu, a la que había que apoyar con decisión.
Finalmente, la aprobación del concepto incluyó el establecimiento de un Mando, COMNAVES, inicialmente en el CG de la Flota, para coordinar la Unidad de Operaciones Especiales y la UEBC. El traslado de este mando a Cartagena en 2007 llevó consigo concentrar  allí, con carácter rotatorio, un equipo operativo de la UOE, del que tendría el control de su preparación. Además supuso su participación en las fases de preparación, certificación y activación del SOCC que lideraba España para la NRF 9, constituyendo la UOE la base del SOTG liderado por la Armada. Estas actividades certificaron el reconocimiento de la UOE como una unidad de OE con los estándares de la OTAN.
Pero en la posterior implantación del concepto de GNE  se impulsó una solución que supondría la creación de una nueva unidad,  fundiendo la amplia gama de capacidades que por tierra, mar y aire aportaba la UOE, con las avanzadas de buceo que proporcionaba la UEBC. Esta fue una innecesaria solución, pues había mejores alternativas que no hubieran supuesto la disolución de la UOE, pero que no contaron con los apoyos necesarios y cuya razón es de sobra conocida por quienes tuvieron que trabajar en este proceso. Además, de todo esto, el estacionamiento de la nueva unidad en Cartagena y el nuevo esquema de reclutamiento e instrucción de sus componentes, contó con la fundamentada y leal opinión en contra de muchos mandos del Cuerpo, pero una vez tomada la decisión se aceptó con la disciplina que caracteriza a la Infantería de Marina.
Total, que en mayo de 2009 se crea, con apoyo absoluto de la Armada, encuadrada en la Fuerza de Infantería de Marina, la llamada Fuer­za de Guerra Naval Especial, en la que se disuelve la Unidad de Operaciones Especiales, que al abandonar el  Tercio de Armada genera la nueva Unidad de Reconocimiento de la Brigada de IM, que en el año 2012 se transforma en la Compañía de Reconocimiento y Adquisición de Blancos.

4. CONCLUSIONES
1. La evolución de la UOE hasta llegar a ser una moderna unidad de OE fue larga y no exenta de serias dificultades, con el apoyo de pocos y la incomprensión de muchos.
2. Los Comandantes de la UOE, en los 43 años de su historia, sufrieron muchas veces ellos solos los efectos de esa incomprensión, pero supieron conducirla con determinación a las más altas cotas de eficacia y prestigio, escribiendo una brillante página en la centenaria historia del Cuerpo.
3. Gracias al esfuerzo sostenido de todos los componentes de la UOE, la Armada pudo establecer la nueva FGNE, al encontrarse con una magnífica unidad, con un alto grado de preparación y un excelente espíritu; y esto no es una pequeña gesta.
4. Todos los que servimos en la vieja UOE no dudamos que la FGNE, como sucesora directa de la UOE y por tanto heredera de su espíritu,  tradiciones e historial, mantendrá y acrecentará este importante legado, que también comparte con la Compañía de Reconocimiento del TEAR.
5. El período de paz prolongada que ha vivido España durante la existencia de la UOE no estuvo exento de períodos de crisis y tensión, en los que demostró su permanente disponibilidad y eficacia. La prueba final no llegó, es cierto, pero en caso de que hubiera llegado, la UOE, sus boinas, habrían  marchado impertérritos al combate, haciendo honor al lema de "Valientes por tierra y por mar" y cumpliendo con el mandato de la historia del Cuerpo de IM de "vencer o morir". 


Nota 1.
Durante mi destino en el EMA (1982-1984),  colaboré con la Comandancia General en asuntos que afectaban a la reforma que el COMGEIM quería hacer en el Cuerpo. Una de las colaboraciones fue estudiar la reorganización de las unidades de buceo, pues el Centro de Buceo de la Armada (CBA) estaba tratando de asignar a la UEBC cometidos de Incursiones Anfibias propios de la UOE y convertirla en algo equivalente a los "SEAL". El estudio de los orígenes de las unidades de buceadores era fundamental, y por lo tanto buscar los documentos relevantes en el archivo de la División de Orgánica para elaborar una Moción del COMGEIM al AJEMA con el propósito de corregir el Reglamento de Buceo y definir con claridad los cometidos de la UEBC. Aquello no iba a ser fácil.
En marzo de 1983 tuvo lugar la reunión con el jefe del CBA, el del CIB, y un Capitán de Navío de la DIENA. La Comandancia General tenía suficientes evidencias del intento de la UEBC de efectuar todo tipo de incursiones anfibias, sin limitaciones, lo que incidía directamente en los cometidos de la UOE. Esto se evidenciaba en el proyecto del nuevo Reglamento de Buceo. Además, había un sentimiento generalizado del abuso hecho en el CBA con la Infantería de Marina, motivado por la sucesión de mando en este centro, que supuso que la UEBC "Comandante de IªMª Gorordo" dejara de ser de un mando de infante de marina, evitando de esta forma que pudiera estar en la línea de sucesión del jefe del CBA - un oficial del Cuerpo General- como ya había sucedido en la Flotilla de Aeronaves, lo que había forzado a todos los Oficiales de IM a pedir  la baja en el servicio de vuelo.
Aquello era una incomprensible manifestación de la arbitrariedad que reinaba en la Armada de la época, y una muestra de su incapacidad para integrar dignamente en sus estructuras a los oficiales de Infantería de Marina, olvidando, de una vez por todas, el absurdo concepto de la preeminencia de los oficiales del Cuerpo General, que para todo valen. La otra complicación venía de que el CBA dependía directamente del Capitán General de Cartagena, miembro del Consejo Superior de la Armada, mientras que el COMGEIM no lo era -otra increíble arbitrariedad- y, en consecuencia, la UOE se perdía en tres niveles orgánicos subordinados y no contaba con ningún representante del Cuerpo en el Consejo. Además el problema también residía en que algunos infantes de marina destinados en el CBA apoyaban, por intereses particulares, las propuestas que iban contra los intereses del Cuerpo.
La "Moción" que se preparó sirvió de base para la postura de los representantes de la IM en la reunión con los representantes del CBA. En la posterior reunión con ALPER y COMGEIM no quedó muy clara la postura que expuso el Jefe del CBA, aunque se acordó que la COMGEIM informaría sobre el borrador final, para ver si cumplía con sus reclamaciones. De nuevo los representantes del Cuerpo General volvían "a hacer trampas en el juego". Los años demostraron que el conflicto no se había solucionado.
Otra colaboración fue un estudio sobre la transformación de la UOE en una unidad de "Comandos", a la que la COMGEIM quería llamar COMANFES (Comando Anfibio Especial. Mi propuesta era un pequeño paso adelante, e incluía la creación de una unidad de reconocimiento terrestre en el TEAR, dejando a la UOE, dependiendo de GETEAR, para realizar solo operaciones especiales y reconocimientos anfibios. Redacté un documento con directrices sobre sus capacidades, cometidos y organización, que necesitaría revisión, aprobación y elaboración detallada en el TEAR y en la JURE. Mantenía los tres Estoles, con algún refuerzo, y la opción de un cuarto, uno de ellos de Zapadores Anfibios, además de un Estol de Plana Mayor y Servicios reforzado, incrementando el personal de las Secciones de la Plana Mayor y Mando, y el de comunicaciones y servicios.

OTRAS ENTRADAS SOBRE LA INFANTERÍA DE MARINA EN ESTE BLOG: 
http://reymeric.blogspot.com.es/2015/05/por-tierra-y-por-mar-vii-el-2-estol1978.html
http://reymeric.blogspot.com.es/2013/10/por-tierra-y-por-mar-i.HTML
http://reymeric.blogspot.com.es/2013/11/recuerdos-de-un-ano-en-la-uoe-1971-1972.HTML
http://reymeric.blogspot.com.es/2013/12/los-zapadores-anfibios-en-1955.html
http://reymeric.blogspot.com.es/2014/04/por-tierra-y-por-mar-iv-el-primer.HTML
http://reymeric.blogspot.com.es/2014/07/por-tierra-y-por-mar-v-los-inicios-de.HTML
http://reymeric.blogspot.com.es/2015/04/por-tierra-y-por-mar-vi-los-boinas-1977.HTML




viernes, 29 de julio de 2016

EL 1º REGIMIENTO DE Iª DE Mª EN CUBA, 1898. POR TIERRA Y POR MAR IX

INTRODUCCION
      El 22 de Enero de 1899 desembarcaron en La Carraca los Batallones 1º y 2º del 1º Regimiento de Infanteria de Marina, de regreso de casi tres años de operaciones en la Isla de Cuba, lo que resalta algunos aspectos que no son novedosos en la historia del Cuerpo: la flexibilidad en el empleo y en el ejercicio del mando de las unidades; la escasez de medios y efectivos para enviar a campaña las unidades; y el operar encuadrados en fuerzas del Ejercito -aunque en este caso ostentando el mando de fuerzas significativas de entidad Brigada y, accidentalmente, de División.
Los datos de las operaciones se toman de la Hoja de Servicios del Coronel del 1º Regimiento de Infantería de Marina, Don Victor Díaz del Río, que recoge las acciones en las que tomó parte  durante la Guerra de la Independencia de Cuba (1895-1898).

UNIDAD
LLEGADA A CUBA
MANDO
EFECTIVOS
BUQUE
2 BON/3 REG
16 ABR 1895
TCOL SICLUNA
929 HOMBRES
REINA MªCRISTINA
2 BON/2 REG
17 MAY 1895
TCOL G.S. MIGUEL
900 HOMBRES
SANTO DOMINGO
2 BON/1 REG
24 JUN 1895
TCOL DEL VALLE
900 HOMBRES
CATALUÑA
1 BON/1 REG
26 NOV 1895
TCOL HERRERA
905 HOMBRES
ALFONSO XII

 Cuadro del despliegue de los Batallones del Cuerpo de Iª de Mª para la campaña de 1895.

No deja de ser triste la amargura que respira el redactor de la Hoja de Servicios, al verse obligado a abandonar la Plaza de Cárdenas a un enemigo con el que no ha tenido ocasión de combatir cuerpo a cuerpo y cuya declaración de guerra decidiría la suerte de la Guerra de Independencia cubana.

AMBIENTACION HISTORICA
      Al poco tiempo de haberse aprobado en Madrid el proyecto de autogobierno de la isla  de Cuba y con el naciente imperialismo estadounidense como telón de fondo, estalló la tercera guerra cubana. Un nuevo e indiscutible líder, José Martí, tomó las riendas de la insurrección. El 24 de febrero de 1895, con el llamado grito de Baire, dieron comienzo las hostilidades entre los independentistas y las tropas españolas. Los primeros compases del enfrentamiento no fueron favorables a los cubanos. Muertos en la lucha Flor Crombet y Guillermo Moncada, se dio el mando supremo a Martí, que también moría poco después. Ante esta situación, el 11 de septiembre, la Asamblea constituyente reunida en Jimaguayu aprobó una nueva Constitución y eligió presidente a Salvador Cisneros Betancourt.
DESPEDIDA DEL 2º BATALLÓN DEL 1º REGIMIENTO

      El  2º Batallón del 1º Regimiento de Infanteria de Marina se reorganiza en Cádiz para la campaña de Cuba, por R.O. de 29 de Marzo de 1895 con un aumento de la 5ª y 6ª Compañías, con la fuerza presente y los llamados a Ferrol y Cartagena, y como queda desguarnecido San Fernando, se moviliza a pie de Batallón el Cuadro de Reclutamiento nº1 (sus cuatro secciones con efectivos de Compañía). Embarca el Batallón el 10 de Junio en el vapor correo "Cataluña" con tres jefes, 37 oficiales y 860 de tropa en seis compañías; llega a Puerto Rico el 20 y desembarca en La Habana el 24 pasando a La Cabaña y por tren a Santo Domingo (jurisdicción de Villas). Lo manda el Teniente Coronel don Manuel del Valle y Gutiérrez y actúa ya por unidades sueltas, por medios Batallones o por unidad completa.

      El 1º Batallón del 1º Regimiento de Infanteria de Marina se organiza para la guerra de Cuba poco después del 2º, R.O. de 29 de Octubre de 1895, con un aumento de las 5ª y 6ª compañías, formadas con personal procedente de Ferrol, incluidos sus oficiales para la 5ª y con el de Cartagena para la 6ª (Capitán Jorquera), que se presentaron en San Fernando en 2 de Noviembre; va al mando del Teniente Coronel don Juan Herrera y Caldera y embarca en la avanzadilla, en San Fernando el día 12, saliendo a bordo del vapor correo "Alfonso XII" y llegando a La Habana el 26 de Noviembre con un total de cuatro jefes, 36 oficiales y 865 de tropa. Pasa al Cuartel del Castillo o fuerte del Príncipe.

      En 1896 el gobierno español envió a la isla al General Don Valeriano Weyler. Los insurrectos perdieron, en esta fase de la guerra a Antonio Maceo y se vieron obligados a retroceder ante el avance de las tropas españolas. Pero la política de Weyler pronto se volvió en contra de los intereses de España, que se colocó en el punto de mira de la prensa estadounidense, ansiosa de legitimar una intervención militar. En octubre de 1897 el presidente del gobierno español Don Práxedes Mateo Sagasta cesó a Weyler y nombró a Don Ramón Blanco, a la vez que, en un gesto por evitar la guerra, se concedía la autonomía plena a los cubanos.

      El 25 de enero de 1898, Estados Unidos, con el pretexto de proteger a los ciudadanos estadounidenses de la isla, envió a La Habana al "Maine". Poco después, el 16 de febrero el navío saltaba por los aires. Este incidente fue utilizado por los norteamericanos como "casus belli" para declarar la guerra al gobierno español, iniciándose así la Guerra Hispano-Estadounidense.

EXTRACTO DE LA HOJA DE SERVICIOS DEL AÑO DE 1898
      Por R.O. de 22 de Enero de 1898 el Coronel Díaz del Río fue destinado a mandar el 1er Regimiento del Cuerpo, de operaciones en la Isla de Cuba, emprendiendo viaje para La Habana, a bordo del vapor correo "Alfonso XII" el dia 21 de Febrero.
      El 4 de Marzo llegó a Puerto Rico y el 6 del mismo a La Habana. El 8 tomó el mando del Regimiento saliendo para Matanzas donde se hallaba el 1º Batallón operando por dicha jurisdicción; el 2º Batallón estaba en la jurisdicción de Mariel (Pinar del Río) diseminado en pequeños destacamentos. El 10 se hizo cargo del mando de una media Brigada compuesta del 1º Batallón de su Regimiento y el 1º Batallón del Regimiento Navarra nº 25, operando en la jurisdicción de Matanzas, sosteniendo varios encuentros con los insurrectos.
      En 5 de Abril y por orden del Excmo Señor General en Jefe, se le confirió el mando de la 2ª Brigada de la 3ª División del 1º Cuerpo de Ejercito de esta Isla. La Brigada se compone de las fuerzas siguientes: 1º Batallón  del 1º Regimiento de Infantería de Marina, 1º Batallón del Regimiento de Infantería  Navarra nº 25, 1º Batallón del Regimiento de Infantería de Saboya nº 6 y 1º Batallón Movilizados de Matanzas; un Escuadrón del 2º Tercio de la Guardia Civil, un Escuadrón del Regimiento de Numancia, cuatro Escuadrones del Regimiento de Cazadores a Caballo de Colon, las Guerrillas Montadas y Compañías movilizadas de Recreo, Cimarrones, Calimete, Escuadrón de Cárdenas Movilizado, formando un total de fuerza de 8.640 infantes, 3.960 caballos y una sección del  5º Regimiento de Artillería de montaña con 4 piezas Krup de tiro rápido. Con estas fuerzas se le destinó a las operaciones de campaña en la jurisdicción de Colón, o sea desde Jovellanos al límite de las provincias de  Matanzas y Santa Clara.
      Desde el 5 de Abril hasta el 22 estuvo en operaciones contra las partidas insurrectas. El 22 por orden del Excmo Sr Comandante General de la 2ª División y por haberse declarado la guerra con los Estados Unidos de América, reconcentró la Brigada en la plaza de Matanzas.
      El día 25 y 27 de Abril asistió al bombardeo verificado por la Escuadra enemiga a la plaza de Matanzas, e intentos de desembarco. Por el comportamiento durante los combates y acertadas disposiciones en el empleo de las fuerzas de la Brigada a sus órdenes, mereció elogios del Excmo. Sr. Comandante General de la División publicadas en la orden general y fue propuesto por el Excmo. Sr. General en Jefe del Gobierno para una recompensa.
      El 9 de Mayo y por orden del Excmo. Sr. General en Jefe fue destinado a mandar la 1ª Brigada de la 4ª División del 1º Cuerpo destinada a cubrir y defender la costa comprendida desde Carboneras hasta la Península de Chiacas, punto amenazado por la escuadra enemiga y elegido según confidencias para efectuar un fuerte desembarco.
      Hizo entrega de la 2ª Brigada de la 2ª División al Excmo. Sr. General de Brigada D. Juan Franco tomando el mando de la 1ª de la 4ª División el día 11 de Marzo. El día 16 del mismo mes, salió con la Brigada que se hallaba en Cárdenas para Varadero, en la Península de Chiacas, cubriendo la línea de defensa hasta Carboneras. El 20 del mismo mes varios buques enemigos rompieron el fuego sobre las defensas de las trincheras abiertas en Punta Camacho, disparando gran número de proyectiles. El día 27 tres cañoneros y un crucero enemigo rompieron el fuego sobre el fuerte de Carboneras, destruyéndolo y causando algunas bajas. El día 29 un torpedero enemigo auxiliado por un crucero, efectuó reconocimientos en la playa, sondando y tomando enfilaciones; se le hicieron varias descargas de fusilería, a las que contestó con algunos disparos de granada y se retiró del alcance de los Maüser. El día 30 y 31 practicó reconocimientos en Bocas de  Camarioca un torpedero y un crucero enemigos; se les hostilizó con fuego de fusileria al que contestaron con algunas granadas que causaron desperfectos en algunas casas.
      El día 2 de Junio el mismo torpedero y tres cañoneros practicaron reconocimientos en la Playa de Varadero, durante toda la noche, auxiliados por los proyectores eléctricos de los dos cruceros; no pudo hostilizárseles por estar fuera del alcance de la fusilería y no poderse emplear la artillería por escasez de municiones. Este punto, el mas avanzado de la defensa, parece ser el elegido para efectuar desembarco. El 4 anunció el Excmo. Sr. General en Jefe que por noticias fidedignas recibidas de Washington, el día 7 o 9 saldría de Cayo Hueso una fuerte expedición de tropas americanas con objeto de desembarcar en la costa defendida por esta Brigada, creyendo eligiría la de Varadero, por ser la mas a propósito.
      La tarde del día 6 y la noche del 7, varios torpederos auxiliados por dos cruceros efectuaron reconocimientos, habiendo la noche del 7 atracado un bote enemigo a la playa, el que visto a pesar de la oscuridad de la noche por las patrullas de vigilancia se le hizo fuego haciéndole retirar; los cruceros enfocaron con los proyectores la playa, y lanzaron algunas granadas.
      Al amanecer del día 8, se vieron fondeados en Cayo Piedra dos grandes transportes al parecer con tropas en el horizonte y a gran distancia se distinguía entre la bruma de la mañana, humo como de varios vapores, luego mas tarde se distinguieron por el NE cinco buques de guerra y nueve grandes transportes, por el N. Se vio un acorazado de primera y luego al poco rato otro acorazado; eran el "Luisiana" y el "Iowa". En este momento, las seis de la mañana, tomó las armas y provisiones la Brigada, pues parecía inminente un desembarco. Dos cañoneros se destacaron de la Escuadra y reconocieron la costa haciéndose cargo de las posiciones y a pesar de haberse aproximado bastante no se les hizo fuego para no descubrir. A las 10 de la mañana se pusieron en movimiento todos los buques dirigiéndose tres cruceros y dos torpederos hacia el Oeste así como los dos acorazados, los otros barcos de guerra y transportes tomaron rumbo al NE quedando tan solo dos cañoneros fondeados en Cayo-Piedra; la Brigada dejó las armas y tomó el almuerzo.
      El día 18 fue relevada la Brigada por la 2ª de la División; esta 2ª Brigada está mandada por el Excmo. Sr. General de Brigada Don José Marina que se encargó del penoso servicio de la costa, retirándose con la Brigada a Cárdenas, donde el servicio no es menos penoso que en Varadero.
TROPAS DE INFANTERÍA DE MARINA EN PINAR DEL RÍO

      El 21 de Junio por orden del Excmo. Sr. General en Jefe se hizo cargo de la Comandancia Militar de Cárdenas el Jefe cuyo historial se extracta, sin dejar por esto el mando de la 1ª Brigada. Se abrieron trincheras, se levantaron parapetos y se construyeron baterías para emplazar artillería; se hicieron así en la parte de la bahía como en la de tierra, defensas de todo género para en lo posible poner a Cárdenas en estado de poder defenderse tanto por mar como por tierra. Se trabajó sin descanso. Dos Batallones se dedicaban a construcciones, otros dos y las Escuadras a chapear la manigua para dejar despejado el frente de los atrincheramientos al alcance eficaz de las armas.
      El día 14 de Junio por confidencias ciertas se supo que el cabecilla "Carlos Rojas" titulado General de Brigada, se hallaba con su partida acampado en "Tierras Negras" y "Monteverde". Se dispuso lo conveniente para batirlo; 4 Compañías de Saboya y 4 de Navarra con un Escuadrón, al mando del Teniente Coronel de Saboya Sr. Moragas recibieron orden de salir, se le dieron las instrucciones convenientes, y batió a dichas partidas causándoles numerosas bajas de muertos y heridos, dispersándolos; por su parte tuvo tres muertos y siete heridos de Saboya y tres heridos de Navarra.
      El 20 de junio teniendo noticia de que en la ciénaga de Virama había una partida insurrecta mandada por el titulado General Betancourt, con el propósito de auxiliar el desembarco de tropas americanas que debía efectuarse entre Bocas de Camarioca y Varadero, dispuso el Excmo. Sr. Comandante General de la División, saliese a batir dicha partida, ordenando al 1º Batallón del 1º Regimiento de Infantería de Marina y a un Escuadrón del Regimiento de Numancia se dispongan para salir, poniéndose el jefe comprendido en esta hoja de servicios al frente de dichas fuerzas emprendió la marcha hacia el punto indicado. Después de hacer penosísimos reconocimientos para encontrar al enemigo, no fue posible; se hizo de noche en medio del bosque de la ciénaga y bajo una lluvia torrencial y una profundísima oscuridad se consiguió salir del bosque a las nueve de la noche regresando a Cárdenas por senderos imposibles pero los más practicables de la localidad. A las 11 de la noche rendida de fatiga llegó la columna a su alojamiento.

      El 1º de Julio continua en Cardenas con el mando de la 1ª Brigada y al mismo tiempo de Comandante Militar de la Plaza. Se agregan a la Brigada por orden del Excmo. Sr. Comandante General, dos Batallones de voluntarios de Infanteria, un Regimiento de Caballería, una Sección de Artillería de Plaza y dos Secciones de Bomberos quedando constituida la Brigada para la defensa de la Plaza de Cárdenas encomendada al Jefe de que trata este historial, del modo siguiente: 1º Batallón del 1º Regimiento de Infanteria de Marina, 1º Batallón del Regimiento de Infantería de Saboya nº 6, 1º Batallón del Regimiento de Infantería de Navarra nº 25, 1º Batallón del Regimiento de Infantería de Valencia nº 23, 1º y 2º Batallones de Voluntarios de Cárdenas, una Sección del Tercio de la Guardia Civil, una Compañía del 3er Regimiento de Ingenieros, una sección de Artillería de Plaza, dos Escuadrones del Regimiento de Caballería de Numancia nº 11, un Escuadrón del 7º Tercio de Movilizados de Cárdenas, uno iden del 8º, 50 Caballos de la Guerrilla de Camarioca, 50 iden de la Guerrilla Vega, un Escuadrón de Caballería de Guaumtas, un Escuadrón del 2º Tercio de la Guardia Civil y cuatro piezas de Artillería de Montaña del 8º Regimiento componiendo un total fuerte de 6.630 hombres de Infantería, 7.400 caballos, 4 piezas de artillería de montaña y 140 zapadores minadores, en total 8.370 hombres.
RANCHO DE OFICIALES

      Todo el mes de julio se dedicaron las fuerzas de la Brigada a obras de fortificación.  El 25 de Julio se encargó el Jefe comprendido en esta hoja de servicios del mando accidental de la 4ª División del 1er Cuerpo de Ejercito. Ordenó y dirigió las operaciones de campaña en las jurisdicciones que comprende el terreno de su mando ocupado por fuerzas de la División, habiendo batido al enemigo en la Sierra Fermina, en las Piedras de Camarioca y Tierras Negras de la jurisdicción de Cárdenas; en Recreo y Colisco, de la jurisdicción de (Colón) Jovellanos, en Alfonso XII, Ciénaga de Zapata y Amarillas de la jurisdicción de Colon, mereciendo la dirección de estas operaciones la aprobación y elogios del Excmo. Sr. General en Jefe del 1er Cuerpo y General en Jefe.
      El 26 de septiembre hizo entrega del mando de la División al Excmo. Sr. General de Brigada D. José Marina, Jefe de la 2ª Brigada de la División a quién por ordenanza corresponde. Hasta la fecha del 30 de Noviembre sigue el Jefe de que trata este historial hecho cargo del mando de la 1ª Brigada de la 4ª División, ya expresada, y de Comandante Militar de la Plaza de Cárdenas.

      El 1º de Diciembre sigue en el mando de la plaza de Cárdenas y con el de la 1ª Brigada de la 4ª División del 1er Cuerpo de Ejercito. El 16 del actual  y por orden del Excmo. Sr. General en Jefe del Ejercito evacuó la Plaza con su Brigada dirigiéndose con las tropas que la componían a Colon, dejando el 1er Batallón de Navarra y 1º de Saboya en Jovellanos, la Artillería con dos Escuadrones de Numancia y el 1er Batallón de Valencia en Cimarrones, el 1er Batallón del Regimiento de Infantería de Marina sobre la línea férrea hasta Colisco, el 2º Batallón, el 2º de Valencia, la Guardia Civil de Infanteria, cuatro Escuadrones de Numancia, dos de Sagunto, dos de la Guardia Civil con la Brigada de Transportes y el Estado Mayor de la Brigada en Colon. La salida de Cárdenas, contra lo que se esperaba, se hizo sin el menor incidente a las diez de la mañana a tambor batiente y con las banderas desplegadas. A las 10 3/4 de la mañana, hora en que el Jefe cuyo historial se extracta montó en el vagón de Ferro-Carril nº518, cesó la soberanía de España en la plaza de Cárdenas y en su distrito: No hizo entrega de la Plaza a nadie, por más de que se hallaban ya en ella desde la noche anterior algunos Jefes de las tropas Americanas, y en bahía un Batallón de tropas regulares, el Jefe que comprende esta hoja de servicios se negó en absoluto a hacerles entrega, dejando abandonada Cárdenas a la rapacidad americana y a la codicia de los cabecillas insurrectos Betancurt, Rojas y Laeret.
      El 25 del mismo mes y por orden del Excmo. Sr. General en Jefe, reconcentró la Brigada y se dirigió con ella a Matanzas, donde se hallaba reconcentrada toda la 4ª División, así como la 3ª. En Matanzas, la 3ª y 4ª División prestaron el servicio de la Plaza y cubrieron la línea férrea hasta Guanabara.

AÑO DE 1899
      El 1º de Enero se incorporó a estas Divisiones el Excmo. Sr. General en Jefe del Ejercito después de hacer entrega de La Habana y toda la Isla al Capitán General Americano nombrado por el Gobierno. En este día cesó la soberanía de España en todo el territorio de la Isla de Cuba.
      El 8 del mismo Enero se embarcó este Jefe en el puerto de Matanzas sobre el vapor alemán "Fulda" con el 1º y el 2º Batallón del 1º Regimiento de Infanteria de Marina  y el 1º y el 2º del Regimiento de Infantería de María Cristina, siendo Jefe de la expedición.
     El día 22 del mismo mes arribo al puerto de Cádiz, desembarcando con los dos Batallones de Marina en La Carraca, trasladándose inmediatamente al Cuartel de San Carlos donde se acuarteló el Regimiento. El de María Cristina desembarcó en Cádiz. Este día cesó en el mando de la Brigada que mandaba desde el 5 de Abril de 1898 por haberse disuelto.

      Lo que sigue a continuación son algunas noticias recogidas en el periódico "La Correspondencia de San Fernando" sobre el regreso del 1º y 2º Batallón al Cuartel de San Carlos en San Fernando.

Viernes 20 Enero de 1899 AÑO X NÚM. 3.253

      Esta mañana ha fondeado en Cádiz procedente de Matanzas el vapor “Fulda” que conduce al primer Regimiento de Infantería de Marina que manda el bizarro Coronel D. Víctor Díaz del Río. En lanchones harán el desembarco por la Avanzadilla y según los datos oficiales este tendrá lugar a las dos y media de la tarde. Sabemos que se le prepara un brillante recibimiento y que asistirán las autoridades todas. Mañana daremos cuenta detallada del acto. Por anticipado damos la bienvenida al valiente y sufrido Regimiento, que ha sabido conquistarse en la actual campaña muchos laureles.

Sábado 21 de Enero de 1899 AÑO X NÚM. 3.254

      Procedentes de Matanzas regresaron ayer a la Península, desembarcando en este Departamento, los dos últimos Batallones que del arma de Infantería de Marina quedaban en Cuba. El viaje a bordo del vapor alemán “Fulda”, ha sido feliz, no habiendo ningún detalle desagradable que consignar, salvo el formar parte de la expedición varios enfermos, algunos de ellos graves, a los cuales se les ha atendido con exquisita solicitud durante la travesía por el personal sanitario, digno y en alto grado merecedor de los entusiastas elogios que hemos escuchado de labios de los mismos soldados. En los primeros días del viaje falleció el soldado Antonio Losada Feneiro, natural de Parga (Lugo). 
      Viene con las fuerzas y en calidad de corneta un jovencito del país, cuyo pronunciado color negro llamó poderosamente la atención del numeroso público que desde la avanzadilla hasta el Cuartel de San Carlos, acompañó a los expedicionarios. Estos han prohijados también a tres criollos huérfanos, los que en unión del corneta serán presentados hoy al Excmo. Sr. Capitán General. El soldado indígena tendrá de quince a dieciséis años. Viste traje de rayadillo, ancho sombrero y maneja su Mausser  con suma marcialidad y desenvoltura.
      Aunque se esperaba de 1 a 2 y media de la tarde la llegada de las fuerzas a la Avanzadilla, no desembarcaron hasta las cinco y cuarto. Tanto el muelle o desembarcadero, como los bombos ya colocados a dicha hora por ser la de la salida de la Maestranza, se encontraban completamente invadidos por una compacta muchedumbre. Desde bien temprano estaban puestas 22 camillas para transportar a los enfermos.
      En el Arsenal se prepararon en previsión de los que pudieran traer la expedición, 60 camas, por carecer en el Hospital Militar de San Carlos, según oímos decir, de sitio. Una de las dependencias del Cuartel se habilitó también de enfermería.  El médico Sr. Jiménez y los practicantes Sres. Lama y Ángulo fueron los encargados del servicio sanitario.
      A bordo del vapor “Manolito”, pocos momentos antes de atracar las dos auxiliares que condujeron desde la bahía a la oficialidad y a la tropa, llegó el Coronel jefe de la expedición, D. Víctor Díaz del Río, quien  cambió el primer saludo con el Brigadier de Infantería de Marina Sr. Albacete y el Coronel de la propia arma Sr. Piñera.
      Entre los jefes y oficiales con destino en este Departamento que esperaban a los expedicionarios, recordamos, a los Sres. Muñoz, Grijuela, Boada, Granados, Alcantara, Silva(D.M.), Sierra, Arias, Raposo, Montojo, Piñero, Cañas, Rodríguez, Gálvez, Carlier, Seris, Ory, Espinosa, Lobo, Castro, Villalobos (D.S.), Moreno, Jiménez Pidal, Rodríguez de Rivera, Lazaga (D.I.), Blanco, Liaño, Colombo, Manzo, Cañabate, Sancha, Olmedo, Ruiz Montoro, Pery(D. Joaquin), López. Pavón, Valle, Pérez Mateos, Peñasco, Dueñas (D.José y D. Marcelino).
      El Excmo. Ayuntamiento asistió una comisión presidida por el Sr. González Hoyos (D. Ángel) y compuesta por los concejales Sr. Lobo, Hoyo, Ortega y secretario Sr. Roncero, la cual dio al Sr. Díaz del Río, en nombre del pueblo de San Fernando, la más cordial bienvenida extensiva a todas las fuerzas de su mando.
      Una vez atracados los auxiliares a los bombos, y se procedió en primer término al desembarco de los enfermos, disponiendo el traslado de los menos graves en carros preparados al efecto. Los más cuidados fueron conducidos con todo género de precauciones.
      Terminado el desembarco emprendió la tropa el camino del cuartel a los sones de un alegre paso-doble entonado por la música del cuerpo. En la población de San Carlos esperaban la llegada el Excmo. Capitán General del Departamento, Intendente y Jefe del E.M. del mismo. Sres. Cousillas y Guerra; brigadier Sr. Albacete; comisionados del Ayuntamiento y gran número de jefes y Oficiales. En el patio del cuartel y a presencia de las banderas de los batallones, el Sr. Churruca, dirigió un sentido discurso de bienvenida a las fuerzas terminándolo con un ¡Viva al Rey! que fue contestado por estos.

      Un detalle: Al cruzar ayer tarde por entre el público una de las compañías expedicionarias, fue acometida de un síncope una pobre madre que reconoció a su hijo en uno de los soldados. Creíalo muerto en campaña, por ignorar noticias suyas hacía 14 meses.